dilluns, 2 de maig de 2016

La estela de Leonardo da Vinci en un pintor nacido en Xàtiva: MIQUEL ESTEVE (década de 1470 - 1527)

Miquel Esteve fue un pintor destacado en Valencia y su Reino durante el primer tercio del siglo XVI. Supo asimilar lo mejor de la pintura de su tiempo, sobre todo la de Paolo de San Leocadio y los Hernando, manteniendo la estética leonardesca de estos últimos hasta su muerte hacia 1527, sin solución de continuidad, al experimentar la pintura valenciana de después de esta fecha los cambios hacia el pleno Renacimiento, de resonancias rafaelescas, que introdujo en el territorio el gran Joan de Joanes.


Miracle del Cavaller de Colònia. Museu del Patriarca. València  
 
Autor de complejas composiciones desde el punto de vista iconográfico, de cargado contenido simbólico, como buen seguidor indirecto –a través de los Hernando- de aquel genio universal que fue Leonardo da Vinci, su obra muestra a lo largo de su vida
dos fases bien diferenciadas desde el punto de vista formal: la que engloba la producción afín a su único trabajo conservado y documentado, los lunetos con el apostolado que decoraron la Capilla de los jurados de la antigua Casa de la Ciudad de Valencia, de 1518, y lo que se ha venido atribuyendo al Maestro del Grifo, identificado con Miquel del Prado que, como piensan también otros investigadores, hay que adscribir a la última etapa de Miquel Esteve y creemos haber demostrado en esta
ocasión mediante argumentos formales; fase en la que se potencian los rasgos expresivos y gesticulantes de sus personajes, un mayor claroscuro y cierta actitud pesimista en rostros tristones, reflexivos, quizá recogiendo el sentir popular ante el fracaso de la revuelta de las Germanías.
Excelente paisajista, con fondos repletos de detalles anecdóticos, buen dibujante y rica paleta, este pintor nacido en Xàtiva, se encuentra en la misma fase leocadiana/hernandesca y se relaciona en su estilo con el otrora Maestro de Cabanyes, hoy perfectamente identificado con Vicent Macip, el padre de Joan
de Joanes.
Inspirado en grabados, en modelos de los Hernando y de pintores italianos inmediatos a la muerte de Rafael, Miquel Esteve, en lo que creemos una relativamente corta vida, gozó de prestigio en la Valencia de su tiempo, como lo demuestra la relevancia
de su clientela.
Es de justicia merecedor de una monografía y que sea Xàtiva, su ciudad natal, a través de la editorial Ulleye, quien la haga pública y difunda universalmente la obra de este pintor que hasta día de hoy era relativamente desconocida.
En este libro se han apurado los escasos datos conocidos sobre su vida y sobre su obra conservada conocida, acometiéndose por vez primera un catálogo razonado de su producción que los historiadores del Arte que lo suscriben pretenden que sirva de punto de partida para estudios posteriores sobre este importante pintor valenciano del Renacimiento. 

Los autores, abril de 2016.


ISBN 978-84-944301-5-2